miércoles, 11 de abril de 2007

después de la pascua

La pascua nos ha sacado durante unos días de la vida cotidiana para reflexionar acerca de la muerte y la resurrección de Cristo, ahora nos toca hacerlo vida. El reto es que seamos hombres y mujeres capaces de vivir el misterio pascual en la vida cotidiana, tenemos que ser capaces de reconocer lo que tiene que morir en nosotros a diario, tenemos que ser capaces de reconocer nuestro más profundo pecado, para que también a diario seamos capaces de reconocer en nuestra vida la mano de dios y como este a diario nos hace resucitar a la vida plena.

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